Me jode infinito que la gente dé de comer a los animales en la calle y me jode aún más que se crean que son la hostia y que encima piensen que puntúan en algún tipo de escala: bien como protectores de los animales, bien como simples seres sociales enrollados con la causa, sea cual sea. Son unos cerdos y punto. Si quieren tener un animal, que lo lleven a su casa, que lo vacunen, alimenten, cuiden y sobre todo que no lo endilguen o abandonen en sus épocas estivales, o lo peor que lo arrastren en sus giliollececes.
Resulta muy entrañable, hasta romántico diría, poner un plato con leche, en plena calle, y que venga el gato de turno lastimoso él a lamer del mismo.Pero la vida no es así y el gato o cada vez reclama más y más, maullando a gritos cual poseso, y si no aparece uno más listo, y más gordo, que quita de un zarpazo al gatillo ese, objeto de nuestra compasión,y que se pone en su lugar haciéndose dueño no sólo del plato si no también del lugar. lo habitual.
Pero eso, eso, no es lo peor, para más inri, ese gato, no sólo come si no que, adopta la calle en la que tiene plato, esa calle que unos gilipollas le han otorgado como suya (en base a que??) y como tal la utiliza, es decir: se mea y caga por doquier, con los olores pertinentes .
Y así hoy, ya harta, harta hasta los cojones de mis vecinos de puerta y de calle, decido hacer de tripas corazón y poner en práctica toda esa PNL que uno lleva dentro y empatizanda total y entregada a la causa, intento sacar el máximo provecho a su iniciativa, propongo no una, varias opciones: un comedero conjuto con ratas,televisiones y lo que haga falta , que eso deja plata, ¡un zoo de cucarachas!!! con derechos del national geografic y todo. Y mientras ellos ,que son un par de idiotas, se preguntaban entre números sus comos y porqués, su ruina y el no saber hacer, el gato, que no era precisamente el de Cheshire, se paseaba por la calle como un rey, como un dios.